Cómo preparar el jardín para la primavera requiere de una gestión técnica y en este caso, en el contexto de Madrid, porque al tratarse de un ecosistema activo, sus estrategias de reactivación estacional van estrechamente unidas a su microclima, suelo y catálogo de especies que intervienen en él.
Protocolos de actuación para la reactivación primaveral del jardín en Madrid.
La transición hacia la primavera en la zona central de la Península Ibérica representa un desafío técnico a tener muy en cuenta. En Madrid, nos enfrentamos a un clima mediterráneo continentalizado que se caracteriza por una volatilidad térmica significativa.
A diferencia de la vertiente mediterránea o las regiones andaluzas, donde la brotación es temprana y gradual debido a la suavidad invernal, en la Meseta Ibérica, el despertar vegetal es brusco y está condicionado por el riesgo latente de heladas tardías.
Esta realidad exige que nuestra intervención como equipo de ingenieros y arquitectos paisajistas V2 Paisajismo y Jardinería sea la adecuada tras analizar numerosos factores: actuar demasiado pronto puede exponer los nuevos brotes a daños por frío, mientras que retrasarse supone perder la ‘ventana’ de máximo vigor biológico.
La ‘auditoría’ de la salud estructural de la vegetación.
Puesto que, en V2 Paisajismo y Jardinería, entendemos el jardín como un espacio exterior que debe ser gestionado como un sistema vivo donde cada elemento tiene un propósito funcional y estético, en este sentido, la puesta a punto primaveral la comenzamos con una especie de ‘auditoría de la salud estructural de la vegetación’.

La poda técnica bajo criterios botánicos y sanidad vegetal.
La poda técnica, lejos de ser un simple recorte, se ejecuta bajo criterios de sanidad vegetal, respetando la capacidad de compartimentación de cada especie, para asegurar que los cortes cicatricen correctamente y no se conviertan en vías de entrada para patógenos.
Por otra parte, debemos distinguir las especies que debieron ser podadas en otoño y no en invierno, como por ejemplo las hortensias o las Forsitias (Forsythia x intermedia). En el primer caso, las hortensias ‘construyen’ sus flores (inflorescencias) durante el periodo de reposo vegetativo invernal y por lo tanto las eliminaríamos con la poda invernal; y en el caso de las Forsitias, concentran su floración espectacular cuando aún no han emitido sus hojas, reduciendo drásticamente su valor ornamental si la podamos en estos momentos.
En Madrid, en el caso de arbolado y arbustos frondosos, es importante limpiar la madera vieja a la vez que airear las copas para favorecer la entrada de luz, lo que por una parte contribuye a estimular una brotación más uniforme y dirigida, y por otra, favorece la previsión de enfermedades fúngicas.

El suelo como base de nuestra arquitectura viva.
El suelo es el cimiento de nuestra arquitectura viva. Tras la latencia invernal, los terrenos dedicados a praderas y parterres suelen presentar problemas de compactación y una disminución de la actividad microbiana.
Nuestro protocolo incluye labores de aireado y escarificado que permiten la oxigenación de la rizosfera, seguidas de una fertilización adecuada a cada ecosistema vegetal.
En V2 Paisajismo y Jardinería no vemos el suelo como un mero soporte de la planta, sino bajo el concepto de ‘suelos vivos’. Un suelo vivo es un suelo fértil, activo y funcional que se autorregula, garantizando la sostenibilidad a largo plazo. Por lo tanto, poseen ecosistemas dinámicos y complejos, que deben ser ricos en biodiversidad, que alberguen microorganismos, lombrices e insectos esenciales para la fertilidad.
Somos conscientes de que a diferencia de los suelos inertes, estos actúan como un organismo vivo que respira, recicla nutrientes, mejora la estructura del suelo y promueve la salud vegetal mediante interacciones simbióticas.
La fertilización ante el inicio de la primavera.
Como estrategia de fertilización, no aplicamos nutrientes de forma genérica y aleatoria, sino que obedece a una estrategia de nutrición vegetal en base al clima, terreno y especies.
Podemos utilizar fertilizantes de rápida asimilación o abonos de liberación controlada que aporten el equilibrio exacto de nitrógeno, fósforo y potasio, además de los micronutrientes esenciales para prevenir carencias o clorosis, una de las carencias que con más frecuencia se manifiesta.
En cualquier caso, asegurando que la planta crezca con vigor, pero con una estructura vegetal que le permita llegar a resistir seguidamente el estrés térmico del verano madrileño, que suele llegar en poco tiempo.
Por supuesto, el equilibrio de estos abonados también es tenido en cuenta. Porque si bien, la estimulación al arranque del ciclo vegetal es un objetivo, además debemos tener en cuenta que no todas las áreas del jardín tienen las mismas necesidades de fertilizantes.
Como ejemplo, las zonas como praderas de césped requieren un equilibrio más rico en nitrógeno, mientras que los arbustos y plantas de flor, demandan equilibrios donde el fósforo y el potasio estén en una mayor proporción.

La eficiencia del riego como recurso limitado.
La eficiencia hídrica es, quizás, uno de los pilares más técnico de nuestra gestión. En un entorno de recursos limitados, el riego debe ser inteligente y bien gestionado, siendo varias las opciones disponibles.
Según las características del jardín, podemos disponer desde programadores manuales hasta programadores de última generación que contemplan sistemas de telegestión. Estos último pueden incluso, ajustar el aporte de agua en función de la evapotranspiración real y la humedad del suelo.
En todos los casos, es el momento de revisar previamente todo el sistema de riego, revisando cada boquilla emisora y sensor para detectar fugas silenciosas o desajustes causados por las heladas, garantizando que cada gota de agua cumpla su función biológica sin desperdicio.
Otro aspecto vinculado al riego y sobre el que prestamos mucha atención en V2 Paisajismo y Jardinería, es su adaptación a cualquier cambio de la zona ajardinada. Si, por ejemplo, tenemos previsto crear nuevas zonas de parterres con plantas de temporada, cambiar o modificar recorridos visuales con nuevas plantas, o simplemente que algunas de ellas necesitan modificaciones en sus recursos de agua por su desarrollo natural en el tiempo, hay que readaptar la infraestructura del equipo de riego a esas nuevas necesidades.
Reposiciones o implementación de nuevas plantaciones ante la primavera.
Más allá de la técnica, la primavera es el momento de consolidar la atmósfera sensorial perseguida del jardín. Es el periodo ideal para realizar reposiciones de ejemplares afectados o para implementar nuevas plantaciones que enriquezcan la biodiversidad del espacio.
En este contexto, Víctor Puerta, gerente de V2 Paisajismo y Jardinería, se encarga personalmente del marcado en vivero de la planta como garantía de calidad, seleccionando aquellas plantas de primera en los mejores viveros de España y Europa, con el objetivo de disponer de las especies y formatos más adecuados para integrarlos en el jardín, con la salvedad que no solo resistan el clima de Madrid, sino también que aporten texturas, aromas y movimientos específicos según cada proyecto.

El jardín primaveral como habitación exterior y bienestar emocional.
El jardín primaveral funciona como una habitación exterior que influye directamente en el bienestar emocional, ya además, en un momento muy especial del año, donde todo parece renacer de nuevo.
A través del diseño biofílico, es el momento de trabajar en mejorar los espacios que reducen el estrés: el murmullo de una fuente, el movimiento de las gramíneas al viento o la fragancia de las aromáticas, por ejemplo, no son factores tenidos solamente como herramientas de diseño, sino que deben contribuir en la elevación de la calidad de vida, así como participar en la creación de una atmósfera única para el ocio y el descanso de su propietario.
Este enfoque integral transforma el jardín en un ecosistema funcional que proporciona servicios ambientales tangibles. Pero también en lo habitacional, porque un espacio bien mantenido en esta época del año, regula el microclima de la vivienda, actúa como sumidero de carbono y mejora la calidad del aire.
Por todo ello, el área de servicios de mantenimiento de jardines de V2 Paisajismo y Jardinería, resalta que, la preparación profesional del jardín ante la primavera no es solo una mera opción de mantenimiento, sino una inversión en la longevidad de un patrimonio vivo.
Para nuestros clientes, al asegurar que cada proceso biológico y tecnológico esté alineado con las exigencias del entorno, garantizamos que el jardín no solo luzca en su máximo esplendor durante los meses venideros, sino que evolucione como un organismo saludable, resiliente y capaz de emocionar a quienes lo habitan y viven cada día.
Autor: Departamento de Comunicación de V2 Paisajismo y Jardinería.

