La incorporación de piezas de anticuario con herencia oriental en un proyecto de paisajismo trasciende su ornamentación, ya que invita a establecer un diálogo en torno a una narrativa histórica y arquitectónica.

En la Comunidad de Madrid, la demanda de este tipo de espacios responde a una búsqueda de equilibrio y serenidad, donde el jardín se concibe como un refugio ante la intensidad y presión urbana.

En este contexto, desde la perspectiva de V2 Paisajismo y Jardinería, entendemos que integrar elementos como una linterna de piedra milenaria o un cuenco de granito tallado, requiere una comprensión profunda del espacio y del tiempo. Estas piezas, no solo actúan como elementos visuales, sino que aportan un plus de madurez inmediato al jardín, algo que la vegetación por sí sola no puede alcanzar.

La clave de nuestra intervención reside en lograr que, el elemento inerte y el material vivo, dialoguen en una armonía técnica que respete tanto el origen de la pieza como el entorno donde se ubica.

Jardín de estilo oriental en Madrid

Criterios de ejecución y adaptación al clima continental de Madrid.

Aunque nuestra área de trabajos en servicios de paisajismo y proyectos de jardinería se realizan en diferentes zonas de España, en esta ocasión nos centramos en la zona de Madrid. Aquí, uno de los mayores desafíos técnicos al abordar un jardín de inspiración oriental en la zona centro de España, es la gestión de las condiciones climáticas. La oscilación térmica de Madrid, con sus inviernos rigurosos y veranos de calor seco, exige una selección rigurosa de materiales y una ingeniería de instalación adecuada.

Al trabajar con antigüedades, como por ejemplo las pagodas ornamentales de varios niveles, es fundamental asegurar cimentaciones discretas, cuando no ocultas, que garanticen la estabilidad estructural sin alterar la estética del terreno.

También, el conocimiento técnico de nuestro equipo permite evaluar la porosidad de las piedras y su resistencia a los ciclos de hielo-deshielo, evitando que el paso del tiempo degrade piezas que son auténticas obras de arte. Además, la correcta orientación y el estudio de las sombras proyectadas sobre estos elementos permiten que el jardín cambie de carácter a lo largo del día, maximizando su valor sensorial.

La selección botánica como soporte del elemento histórico.

Siguiendo con el concepto oriental del jardín, la vegetación también forma parte indivisible del proyecto paisajístico, siendo un componente estructural que debe ser coherente con esta representación oriental.

En Madrid, sustituimos el uso de especies de difícil aclimatación por alternativas botánicas que ofrecen la misma carga estética, pero con una resiliencia superior.

Si así precisa el proyecto, el uso de determinadas especies de Ilex, trabajado mediante poda estructural, nos permite emular las formas orgánicas tradicionales.

Otros ejemplos de especies vegetales son el pino silvestre (Pinus Silvestris) o el pino japonés de Thunberg (Pinus thunbergii), ambos muy utilizados en el mundo del bonsái, aportan la verticalidad y el carácter perenne necesarios para sostener el diseño durante todo el año.

Estos ejemplares se seleccionan personalmente en los mejores viveros de Europa, asegurando que su estado de sanidad y porte estén a la altura de las piezas de anticuario que acompañan. De hecho, el marcado en vivero como garantía de calidad de la planta, es una práctica que se realiza por técnicos de V2 Paisajismo y Jardinería varias veces al año.

En su conjunto, esta estrategia no solo garantiza la belleza del jardín, sino que lo convierte en un ecosistema sostenible con necesidades de mantenimiento equilibradas y un consumo hídrico optimizado.

Jardín de estilo oriental en Madrid

El valor del agua y el sonido en la experiencia del usuario del jardín.

La integración de cuencos de agua o Tsukubai (fuente baja de piedra tradicional japonesa) de anticuario, introduce una dimensión sonora que transforma la percepción del espacio.

La técnica aplicada por nuestra dirección de obra, asegura que el movimiento del agua sea sutil y eficiente, utilizando sistemas de recirculación ocultos que respetan la pureza de la piedra antigua.

Este tipo de elementos no solo atraen a la avifauna local, enriqueciendo la biodiversidad del jardín, sino que mitiga el ruido ambiental, creando una atmósfera de aislamiento necesaria en las áreas creadas para tal fin.

Por otra parte, la disposición de las piedras de paso japones en el jardín, invita a un recorrido pausado, donde cada paso está calculado para que la persona descubra el jardín de forma gradual. Es este nivel de detalle, donde la ingeniería se encuentra con la sensibilidad artística y lo que define nuestro compromiso con los proyectos que ejecutamos.

Jardín de estilo oriental en Madrid

La exclusividad y gestión patrimonial del jardín.

Con la integración de antigüedades orientales en el jardín, desde la planta más pequeña hasta la pieza de anticuario más pesada, ha debido ser integrada con un propósito claro.

Aunque no es el objetivo primordial, sí es cierto que un jardín diseñado bajo estos estándares, percibe una revalorización inmediata de su patrimonio, no solo por la exclusividad de las piezas de herencia oriental, sino por la solvencia técnica con la que han sido instaladas.

Por ello, nuestra labor como arquitectos paisajistas y gestores del paisaje, también es velar por que esa inversión perdure, ofreciendo un servicio de mantenimiento especializado que comprenda la evolución biológica del jardín y la conservación de sus elementos históricos.

El resultado debe ser un espacio único, lleno de naturaleza e inspiración, que refleja la personalidad de quien lo habita y la excelencia técnica de quien lo diseña.

Autor: Departamento de Comunicación de V2 Paisajismo y Jardinería.